Buenos Aires, noviembre de 2002. La iniciativa "Incluir para Emple@R" se propone la reconversión y reinserción de 90.000 mujeres y hombres excluidos social y económicamente en Argentina, Brasil, Guatemala, Paraguay y Uruguay a través de un programa de empleabilidad y un programa que fomenta a empleadores que a su vez sean generadores de fuentes de trabajo vía la construcción de microempresas, emprendimientos asociativos y PyMEs, extendiendo las ventajas de la Sociedad de la Información a los habitantes más desprotegidos de América Latina y reduciendo así la brecha digital que divide a los que disponen de acceso a las nuevas tecnologías de la información, de aquellos excluidos de ellas.
El Programa @lis - Alianza para la Sociedad de la Información - es el mayor programa de cooperación entre la Unión Europea y América Latina en materia de Sociedad de la Información. Tendrá una duración de cuatro años (2002-2005) y un presupuesto de 85 millones de euros destinados a financiar proyectos que impulsen la utilización de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC). Fue diseñado para combatir la brecha digital que existe en nuestro continente, cumpliendo el doble objetivo de aumentar la cooperación con Europa y ayudar a la satisfacción de las necesidades locales.
Para la realización de este proyecto, se formó un consorcio que agrupa 12 organizaciones de 6 países de Europa y América Latina, incluyendo, además de los socios coordinadores (Competir, Fundación Equidad y Fundación Ramón Rubial, de España) al European Telecoaching Institute y la Fraunhofer Gesellschaft, de Alemania, el Kekee Vocational Training Center Research y la empresa Zenón, de Grecia, el Ministerio de Economía de Guatemala, el Instituto Universitario Autónomo del Sur, de Uruguay y el INTA, el CENOC y CABASE, de Argentina, contando con el apoyo y la asistencia de la Secretaría de Comunicaciones.
"Incluir para Emple@R" reinsertará 90.000 mujeres y hombres excluidos social y económicamente en Argentina, Brasil, Guatemala, Paraguay y Uruguay, utilizando la tecnología de la información para su reconversión y participación en una red comunitaria virtual de intercambio de recursos, conocimientos y experiencias. Aprovechando la infraestructura de 300 Centros Digitales Comunitarios, los beneficiarios serán capacitados y construirán una comunidad junto a emprendedores sociales, dinamizadores y facilitadores económicos, estableciendo un puente entre comunidades ricas y pobres, rompiendo el círculo vicioso de su exclusión y acortando la brecha digital, a través del desarrollo de habilidades laborales y de gestión, mecanismos de acceso equitativo a fuentes de empleo y financiamiento, redes cooperativas, promoción de microemprendimientos y PyMEs y generación de oportunidades a comunidades rurales, campesinas y remotas.